Están creciendo!
romina
Como dijimos en el post anterior una mascota le comienza a abrir el mundo a nuevas experiencias y hace las veces de entrada para las personas que son ajenas a papá y mamá.
Por más que los padres querríamos ser omnipotentes y omnipresentes es natural que esto pase y lo bueno que es ver a nuestros hijos crecer.
Así, llegada la edad de aproximadamente los cuatro años, los chicos van necesitando a nuevas personas a su alrededor. Por ejemplo aparecen los amigos con los cuales juegan, a quienes deben respetar como un otro necesario porque aparecen las reglas (de juego y de convivencia), otra de las cosas que suceden es que se comienza a separar a las amistades por sexo y por edad.
Así se fomenta en la criatura el sentimiento de compañerismo, amistad, fraternidad pero también el de aceptar a los demás, los caprichos no desaparecen pero son vistos de otra forma.
Así como no dejan de estar presentes los caprichos que lo aferran a otra etapa se empiezan a poner a prueba su personalidad al estar en contacto con sus pares, seguramente presenciaremos gritos, enojos, llantos pero los cuales son normales. No se sorprenda si descubre que lo está imitando es parte de este desarrollo para el cual ellos y usted deben estar preparados.
