El estado emocional durante el embarazo
lucia
Durante le embarazo, la madre no debe de mostrar un estado emocional muy malo para el bebé porque a este le afecta, pues el estado emocional de la madre puede influir en las reacciones y en el desarrollo del niño o niña por nacer.
Por eso las emociones como la angustia, el miedo y el enojo intenso, producen cambios químicos y hormonales en el torrente sanguíneos que son transmitidos al feto a través de la placenta pudiéndole afectar negativamente.
La tensión prolongada de la embarazada puede tener consecuencias graves para el niño o niña como: exceso de movimientos intestinales y otras alteraciones. Aún antes del nacimiento es importante para el bebé que su padre y su madre piensen en él o en ella, lo quieran, le hablen, lo cuiden y lo acaricien.
El niño o la niña necesita de que lo quieran y lo estimulen desde que está en el vientre ya que se da cuenta de las cosas que suceden en el mundo exterior, escucha ruidos, siente le afecto que le proporcionan los padres, y se da cuenta de las tristezas y alegrías de su madre.
En el vientre el niño ó niña se siente protegido y seguro, pero esa seguridad puede ser amenazada cuando la madre se angustia o rechaza al niño ó niña.
Durante el embarazo la madre puede mostrar a su hijo e hija su afecto de diferentes formas: cuidándose así misma, alimentándose bien, cuidando su salud, siguiendo los consejos dados por el equipo de salud, aprendiendo a tener tranquilidad en los momentos difíciles, relajándose entre otras cosas.
El padre también puede mostrar afecto por el bebé que viene, hablándole, acariciándole en el vientre materno, interesándose por su desarrollo y crecimiento, acompañando a la madre cuando valla al centro de salud para que le hagan su chequeo o control .
