Alcohol y embarazo
romina
El alcohol en el embarazo no es una buena compañía. No lo es si bebe esporádicamente y menos si lo hace en abundancia. No se justifique diciéndose que es una copita ya que es la primera gran mentira en todo este asunto.

Piense que lo que usted come y bebe va por sangre directamente a la placenta para que su hijo se alimente.
Veamos qué pasa si usted toma alcohol en forma moderada. Los riesgos que le presentamos deben servirle para tomar conciencia y no para alarmarla, lo que esperamos es que de ser necesario se ocupe.
- Pequeño tamaño y bajo peso.
- Columna desviada y dislocación de caderas.
- Dedos de las manos y de los pies curvados, unidos, conectados mediante membranas o faltantes.
- Cabeza de tamaño muy pequeño.
- Anormalidades faciales.
- Poca apertura de ojos.
- Formación de tejido entre los ojos y la base de la nariz.
- Parálisis facial e imposibilidad de abrir y cerrar los párpados.
- Miopía.
- Deformidades en los órganos, defectos cardíacos.
- Malformaciones congénitas.
- Discapacidad en el sistema nervioso central.
- Cerebro de tamaño muy pequeño.
Pero si usted bebe de manera asidua su hijo corre el riesgo de tener el Síndrome Fetal Alcohólico, lo cual se puede resumir como serías discapacidades en la criatura. A los problemas antes mencionados debemos sumarle por ejemplo:
- Presentar problemas alimenticios y para conciliar el sueño.
- Presentar problemas para poder socializar con otras personas y para controlar su propia conducta.
- Necesitar cuidados médicos durante todo el transcurso de su vida.
- Necesitar maestros especiales, para atender sus problemas de aprendizaje disminuido considerablemente.
Piense que si está embarazada la solución está en sus manos.
