¿Hace falta filmar?
romina
En el post anterior finalizábamos planteando la importancia que tiene el hecho de hablar en la pareja para que todo sea de común acuerdo, uno de los temas que se espera que se trate antes de ingresas a la sala de parto es el la filmación del nacimiento.
Seamos muy sinceros al tratar este tema, el avance de la tecnología y su bajo costo hace que las cámaras de video estén al alcance de todos y eso nos parece muy bien.
Ahora creerse Spielberg, Tarantino, Scorsese, Eastwood es mucho. Los padres deben comprender que la sala de parto no es un set de filmación en el cual pueden ir y venir.

Mucho menos creer que los profesionales son extras y harán lo que ellos piden, quizás digan estos tipos están exagerando pero no lo es, muchos confunden los momentos y las situaciones se tornan muy incomodas.
Por otro lado sean sinceros consigo mismo y reconozcan al parto como un acto grandísimo de amor pero de allí a que se filme y luego que se mire es una gran mentira. ¿Cuántas veces en la vida uno se sentará a ver ese video? Si llegamos a tres es muchísimo.
Hagamos de este momento lo que es, un hermoso día en el que nace nuestro hijo.
