¡Mi hijo tiene hipo!
romina

Todo padre tiene el deseo de que a su hijo no le pase nada ni nada lo afecte, lo cual en breve tiempo nos damos cuenta que es una equivocación. Eso ocurre por ejemplo con el famoso hipo, que suele ser desesperante.
Sin embargo los médicos han realizado estudios con los que han determinado que estos son comunes en los recién nacidos. Para tranquilidad de los angustiados padres los facultativos afirman que los niñitos no sienten dolor ni molestias cuando tienen hipo.
Tan común es que el ochenta por ciento de los recién nacidos lo experimenta antes de los seis meses fecha en la cual es común que empiecen a disminuir en la frecuencia e intensidad.
El hipo es motivado, normalmente por la inmadurez del sistema nervioso que, por no ser controlado adecuadamente, provoca contracciones, repentinas e irregulares, del diafragma. Lo mínimo que irrita al genera que el músculo tenga espasmos repetitivos conocidos como hipo.
Tan sensible es a los cambios que el diafragma se altera por ingestión de alimentos, por un sorbos veloces, por tragar aire y también por cambio de temperatura.
Recuerden entonces, angustiados padres, que aunque parezca raro o suene cruel no lo es, los hipos son inofensivos y no requiere tratamiento ni demasiada atención.
